Divorcios

Uso de la vivienda familiar tras el divorcio

Actualizada el 7 de noviembre de 2026

La vivienda familiar suele ser el bien más importante y una de las cuestiones más delicadas del divorcio. Hay que distinguir entre la propiedad de la casa y el derecho a usarla.

Esta guía ofrece información general sobre la legislación española y no sustituye el asesoramiento de un abogado. Cada caso es distinto y algunas comunidades autónomas tienen normas propias.

Con hijos menores

Si no hay acuerdo, el uso de la vivienda se atribuye a los hijos y al progenitor con el que convivan, hasta que los hijos alcancen la mayoría de edad. Esto no cambia quién es el propietario: solo quién puede vivir en ella.

Con custodia compartida

El juez decide según las circunstancias. Es frecuente que atribuya el uso por un tiempo limitado al progenitor con más dificultades para encontrar otra vivienda, o que se acuerde vender la casa o alternar su uso.

Sin hijos

El uso puede atribuirse por un tiempo prudencial al cónyuge que no es titular si, por sus circunstancias, su interés es el más necesitado de protección.

La hipoteca

Quien se queda a vivir en la casa no asume por ello toda la hipoteca: las cuotas las siguen pagando quienes figuran como deudores, normalmente ambos cónyuges a partes iguales, salvo que se pacte otra cosa o se liquide la vivienda.

Vender o alquilar

Mientras exista un derecho de uso atribuido, para vender o gravar la vivienda hace falta el consentimiento de ambos o una autorización judicial.

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